estelanivida

viernes, 23 de julio de 2021

La mente también vomita.

 Si, la mente también vomita.

Es normal, la atiborramos con pensamientos y la bombardeamos como si ella tuviese una bola mágica que adivina el futuro, le metemos prisa para que nos de soluciones, no la dejamos masticar, hacemos que engulla como un animal salvaje sin digerir bien lo que le estamos metiendo.

A veces vomita solo lo que le sienta mal, pero es que a veces lo vomita todo, hasta lo que le sienta bien.

Es increíble como nos traicionamos a nosotros mismos, como nos perdemos, nos liamos, nos complicamos y somos incapaces de gestionar en determinados momentos lo que nos está pasando. Pero creo que en el fondo es porque nos negamos, porque queremos que pase lo que queremos y no lo que pasa realmente, porque nos negamos a aceptar, vivir y pasar lo que es real. Queremos constantemente que todo sea como hemos imaginado: que no nos engañen, que no nos traicionen, que no nos dejen, que no se nos mueran, que no se enfaden, que nos den el día libre, que coincidamos siempre y un largo etcétera de situaciones.

Lloramos de impotencia porque somos egoístas, y lo hacemos sin querer. Somos dependientes emocionales. 

Me duele ver una foto de mi ex con otra porque le quiero, le quiero YO! y me hace daño, no quiero que mi madre se enfade porque la quiero a MI lado, no quiero que mi pareja me deje porque me siento mejor si estoy con ella, porque le quiero y si se va estoy mal YO!...... somos egoístas, por eso es tan importante ser empático o tener algo de empatía, porque es lo único que nos puede compensar el egoísmo. Ponernos en el lugar del otro.

Creo que el equilibrio perfecto está ahí, a tener el mismo nivel de egoísmo que de empatía, aunque suene un poco contradictorio. 

Pues mi mente vomita porque soy tan egoísta que la colapso cuando no soy capaz de gestionar mis emociones y dar solución a lo que me pasa. Y soy impaciente y no espero, y no me calmo, y no analizo, y no respiro y no se que decisión tomar. Lo quiero YA! por egoísmo, porque no quiero sentirme mal, porque quiero estar bien. 

Y lamentablemente a veces no me doy cuenta de que algunas de esas cosas que han hecho vomitar a mi mente,


no son asunto mío...


jueves, 22 de abril de 2021

Positividad



 Estoy CANSADA de la  positividad.... 

La gente está tan reventada que nos bombardean con charlas, cursos, talleres, y cualquier invento para motivarnos y que seamos positivos. 

NO JODER NO! 

También tengo derecho a ser negativa, a ser realista, a cabrearme y a no tener ganas de vivir... también tengo derecho. A veces pasan cosa malas y te jodes, te lo lloras, te lo sufres y  ya saldrás. No te metas prisa por estar bien lo antes posible.

Y no. A veces no hay NADA positivo detrás, a veces te pasan cosas malas y ojo, algunas veces una detrás de otra, que manía con querer verle a TODO el lado positivo. 

Aprendamos a gestionar las emociones y las situaciones y a llevar las cosas sin necesidad de maquillar , al NATURAL! 







lunes, 27 de julio de 2020

Cansarse

Volvamos a las definiciones.... 
cansar
verbo transitivo · verbo intransitivo
  1. 1.
    Causar o producir cansancio o fatiga.
  2. 2.
    Aburrir, hartar o resultar desagradable [una persona o cosa], generalmente por su insistencia o por repetirse mucho.


Y es que cansarse no es ninguna TONTERÍA  . Cansarse, de lo que sea, es algo serio.

El caso es que cansarse tiene unas consecuencias, unos daños colaterales a veces contra uno mismo, otras veces contra otros, y otras veces contra quien pille y no se salva nadie o si acaso unos pocos. 

A mi me entristece, creo que ese es el daño mas directo que tiene el cansancio para mí, me entristece porque quizás una parte de mi aún tenga ganas de seguir pero estoy tan tan cansada que no puedo.
Es como abandonar una carrera que has empezado con tus mejores galas, tu camiseta favorita, tu pelo recogido, tu calentamiento previo, semanas de entrenamiento, comiendo sano, hidratándote, estirando, te inscribes de los primeros y esperas con ansia ese día.
Pero resulta que después de tanto interés, de tantas ganas y parafernalias cuando llevas 3/4 partes del recorrido te DETIENES! No te lo puedes creer pero ya no aguantas más, te ahogas, te duele todo, y encima te molesta hasta el calcetín...y te jode, mucho, pero cuando no puedes más, cuando estás CANSADA tienes que parar....

Mejor parar que seguir machacándote y forzando la máquina..... te cansaste. 
Quédate con todo el tiempo que le dedicaste, con toda la ilusión, ganas e interés que le pusiste y con que lo intentaste. 

Y aplica esto en tu vida, yo al menos lo hago. 

Si te cansas para!! 

Y después decides si volver a intentarlo...



miércoles, 1 de julio de 2020

Adiós.

Alguien un día me dijo esto:


Es difícil decidir el momento preciso en el que pones punto y final a una historia.

Y es que , cuando empiezas a verte en otros lugares en los que hace mas sol, tienes que irte. Aunque te prometas que con esa persona va a amanecer otra vez, que merece la pena seguir y que todo va a volver a estar bien.

Cuesta asimilarlo, pero si una parte de ti quiere irse....ya te has ido.

Y siempre estará bien intentarlo. Todo lo que se hace con amor, merecerá la pena haberlo luchado. Pero decir adiós es parte de la vida y hay que entender que no tiene sentido aferrarse a alguien que no te completa. Porque esa sensación de vacío que te va dejando, termina haciéndote mucho daño.

No seré yo quien te diga que no luches por amor. De verdad que no. Pero recuerda esto;

"No tienes que sacrificar tu paz, por la felicidad de nadie"
NUNCA.

Señorita Francis, lleva usted toda la razón , al menos a mi parecer. Pero le recuerdo que yo soy de esas personas que siempre, siempre , siempre, EVITAN DECIR ADIÓS.

PD: mátame si quieres 




martes, 30 de junio de 2020

Echar de menos.

Echar de menos es algo tan ambiguo...

Puede resultar placentero o puede convertirse en una putada.

Cuando echamos de menos  es porque recordamos, y es que al fin y al cabo somos eso.
Yo pienso que echamos de menos a través de los recuerdos. Es increíble como pueden crearte una necesidad.

Es cierto que a veces echar de menos es algo placentero, gusta. Es una sensación bonita, pienso que de las mejores.

Cuando llevas una semana sin ver a tu pareja y hoy por fin coge ese vuelo para verte, esas ganas y esos nervios, es manera de echarle de menos porque recuerdas sus besos, su olor, sus caricias, dormir a su lado y abrazarte por la noche, echas de menos sus tonterías, sus cosas entre tus cosas,  y cuando por fin lo ves, es como una liberación. Una auténtica pasada.

Saber que llevas tres meses en otro país, con personas que han pasado de ser compañeros de clase a compañeros de vida en cuestión de días, y después de noventa días por fin vuelves a casa, a tus calles, a tu gente, recuerdas durante ese tiempo tu habitación, tu cama, tu mascota, tus amigos, tu bar de siempre, tu familia, ensayar cada martes y cada jueves, echas de menos todo aquello que recuerdas.

Y claro, los recuerdos están en la mente y la mente es algo tan tan tan tan poderoso, que te juega los peores papeles de tu vida, te lo aseguro.

Pero que pasa cuando echas de menos algo que no vas a volver a tener? Evidentemente no es placentero.

Cuando echas de menos a esa persona que se fue de este mundo, echar de menos un abrazo, una caricia, y saber que no va poder dártelo nunca mas.
Es una putada echar de menos eso, una putada muy gorda.

Echar de menos a esa persona que no solo te dejó, sino de la que encima sigues enamorad@, cuando te pones nervios@ al recordar sus besos, su manera de hacerte el amor, su sonrisa, su pelo, su piel, su manera de hacerte rabiar, de quitarte tus cosas para usarlas, de verle dormir y pensar que nada puede estropear ese momento, pero si, se puede estropear cuando es el último pero tú no lo sabes.

Echar de menos es como rehabilitarse después de un accidente de tráfico, en este caso entre tus sentimientos y la cruda realidad.
A veces lleva semanas, a veces meses, a veces un par de años.... y a veces lamentablemente te dejan secuelas POR Y PARA SIEMPRE.






viernes, 19 de junio de 2020

Aceptar.

 Aceptar, según la RAE:

2.tr, aprobar, dar por bueno, acceder a algo.

Yo no lo veo del todo así....Normalmente cuando hablamos  de aceptar, se trata de hacernos daño. 
Aceptar que alguien no va cambiar, aceptar que te dejaron, aceptar que alguien a quien queremos se fue y ya no volverá porque nadie vuelve del otro barrio, aceptar que enfermamos, que nos despiden, que nos multen , que los tacones son preciosos pero te harán polvo los pies etc. 
Cuando nos pasan cosas buenas no hablamos de aceptar, no aceptamos un beso o no aceptamos que nos ha tocado un rasca, es algo que no hay que plantearse aceptarlo... 
Por eso, cuando hablamos de aceptar es porque algo malo ocurre , y aceptar que algo malo ocurre es hacernos daño, a consciencia. Saber que eso va pasar si o si aunque nos duela. 

Aceptar, es andar con esos tacones que sabes que te harán polvo los pies, pero con la cabeza bien alta. 



sábado, 30 de mayo de 2020

Decisiones.

En nuestro día a día tomamos miles de decisiones. Desde si posponer o no la alarma, a tomar café o zumo, pan o bollería, ir en bus o andando, tomar algo cuando sales de currar o ir a casa a descansar, y multitud de decisiones mas. Y esas, en teoría son fáciles, son las del día a día. Las tomamos en base a lo que queremos o a lo que nos apetece en ese momento. Si te apetece dulce tomas un bollito, si te apetece descansar pues vas a casa. También hay algunas decisiones que no  tomamos directamente, sino que hay algo que nos influye a la hora de decidir. Si está lloviendo no irás andando, si has dormido mal mejor un café que un zumo y si tienes un marrón en  casa probablemente te tomes algo aunque estés cansado.
El problema de las decisiones es cuando no sabemos que queremos, porque te aseguro que al final, por mucho que sepamos que lo queremos no es lo correcto, o que nos hace daño, es difícil, y un multitud de etcéteras, al final acabamos haciendo lo que queremos. Tarde o temprano, aunque antes tomemos otras decisiones sobre lo mismo, acabaremos haciendo lo que queremos realmente.
Pero.... y cuando no sabes lo que quieres?.... también nos pasa a menudo. Cuando el camarero se pega minutos de su existencia mirándote y cantándote todas las clases de bebidas del bar y tu contestas : ¡es que me apetece tomar algo, pero no se que!. Entonces el camarero te maldice en su interior, y espera a que te decidas. Cuando vas a comprar ropa y no sabes si llevarte la chaqueta blanca o la beige, el tacón o la bota. Cuando no sabemos lo que queremos todo son dudas. Y bueno , tenemos todo el derecho del mundo a dudar, e incluso en ocasiones es bueno. Claro que cuando hay tantas dudas, uno se satura y "peta". Por eso, siempre que tengas dudas, y tengas que tomar una decisión, resúmelo todo, despeja la ecuación, quítate los que pasará si, los puede que me equivoque, puede que haga daño, puede que me hagan daño, que pensarán de mi, quita todo eso y resume. Y por muy duro que sea.....
¿Qué es lo que realmente quieres?